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Vacío Académico

por Maria Zozaya

Como si fueran las cosmogonías pintadas por William Blake en la Edad Moderna, una especie de espectro asolador parece ir dejando en las sombras el futuro de la investigación histórica.

Muchos son los problemas actuales que se ciñen sobre el ámbito científico de la investigación y sus profesionales. Problemas laborales, poca inversión en investigación, Estados que podan el árbol de la ciencia, redes personales que promueven la amistad más que la preparación, dificultades del mundo de la administración para los proyectos de investigación o normas impuestas por revistas que “cotizan” en el currículum, vinculadas a rankings privados que mantienen intereses de determinadas plataformas internacionales. Esas y otras cuestiones de gran interés para la comunidad científica que busca un futuro en la investigación fueron planteadas por la mesa redonda organizada para finalizar el V Congreso de Jóvenes Historiadores de la Asociación de Historia Contemporánea. Bajo el título “La bunquerización académica: investigación histórica, endogamia y sociedad”, fue excelentemente organizada  -en orden alafabético de nombres- por Cristian Ferrer,  David Alegre y Helena Saavedra. La mesa contó con los doctores Sergio Rodriguez, Michelangela di Giacomo, Xavier Doménech, y María Zozaya, que no puede evitar untar más de su tintero para trazar las palabras que allí fueron planteadas (pero que en el cuaderno de diálogo en la parte de abajo podéis incluir todas las ideas que allí fueron tratadas o que os interese recalcar).

MesaBarnaRodriguezGiacomoDomenechZozaya

Cristian Ferrer y Helena Saavedra organizaron y plantearon a la mesa muchas ideas que salen en el día a día de las preocupaciones de los jóvenes historiadores o de aquellos quienes, no tan jóvenes, no encuentran un lugar fijo en su peregrinar de la meritocracia. Becarios de oro cuyo estatus se asimila más al del judío errante. Profesores que llegan muy tarde a plazas universitarias a veces copadas por la vieja guardia de un Estado que a duras penas oferta nuevas plazas y a menudo son repuestas por el sistema de la endogamia. Entre las consabidas dificultades a las que se enfrentan estos historiadores en el eterno limbo de la academia están la falta de plazas, la inestabilidad constante o el futuro incierto de estar haciendo interrails académicos por una Europa en la que cada vez es más difícil encontrar donde acampar si se quiere establecer una tienda de campaña familiar.

Una pregunta que plantea esa situación de otro modo la hizo Sergio Rodríguez Tejada: “cómo te ves de aquí a diez años en el campo de la investigación?” . Es una respuesta complicada, que se acompaña de muchas más preguntas para cada cual, pues la situación en ese tiempo probablemente vaya cambiando en función de los requisitos de los evaluadores que a veces se ciñen a parámetros de las ciencias “duras”, y que, por modelar a todos por igual, desatienden méritos que puedan ser de gran valor como el saber hablar bien idiomas, contar con premios que no siempre se valoran, o el simple hecho de comunicar a la sociedad los resultados científicos.

Encuentro

Un límite que se ponen muchos universitarios es el de cerrarse a otras posibilidades académicas que no sean las universitarias. Al respecto Michelangela Di Giacomo presentó el mundo de los museos de historia como una posibilidad para quien tenga una carrera de historia en la que encontrar no tan solo trabajo sino tambien la oportunidad de seguir investigando. El proyecto en que trabaja de Museo Social en Venezia es un ejemplo de gran interés especialmente por su vinculación con las nuevas tecnologías.

Helena Saavedra fue la encargada de sacar a la palestra el debate entre investigación y docencia. Aquí entran los temas de si son efectivas y positivas las obligaciones a los docentes de cumplir requisitos de investigación. Salieron a la luz los tristes casos en que no pueden abarcar ambos como debieran, llegando a excesos como el plagio, a que se genere una desatención del profesor hacia los alumnos en la preparación de sus clases y en favor de su propia investigación, o a que los requerimentos sean cada vez mayores, y una vez que se superan las metas propuestas si siga pidiendo más, como recalcó Xavi Domenech.

EncuentroJovenesHistoriadsDomenechZozaya

Quien escribe estas líneas, ante la solicitud de que la mesa de comenzar hablando de sus objetivos de comunicación en sus blogs científicos, sacó a colación el tema desde un hecho pragmático sobre la comunicación.

Comenzó por criticar una cuestión muy abundante, y es la dificultad en el mundo académico de transmitir a los ciudadanos sus resultados (sea por escrito como en estos blogs o sea hablado en conferencias). En concreto, cuando se entiende que hablar en público es leer una conferencia de 50 minutos a unas personas a las que ni se mira ni se explica nada. Esto es, planteó la necesidad de comunicar resultados científicos a la comunidad científica en congresos o, mediante conferencias, a una sociedad que también paga con sus impuestos esas investigaciones.

Para su crítica, comenzó haciendo que leía unas líneas, aparentando ser una conferencia estrita y leida al uso, planteando seguidamente las numerosas barreras visuales y de contacto desde el emisor que esa práctica genera en la comunicación.

A juicio de María Zozaya, el leer las conferencias se debe mayormente a que son modelos heredados de la academia clásica, concretamente del siglo XIX, cuyos parámetros considera que hay que actualizar conforme a las necesidades de una sociedad, y de un oficio cambiante que lógicamente han de salir de los viejos marcos (algunos heredados de la dictadura e incluso anteriores) que siguen encorsetando en muchos ámbitos. Escribir resúmenes en blogs de los trabajos científicos es un modo de aumentar el papel de la difusión científica al público en general. Hablar claramente y sin murallas académicas para el ciudadano de a pie es otra vía. Se trata de difundir a la sociedad resultados que probablemente quiera oir -especialmente si se cambia la forma de transmitir el mensaje-, y que van entrando cada vez más en los requisitos académicos en el marco de la denominada transferencia a la sociedad. Cambiando tales cuestiones para comunicarnos con ella probablemente cambiará el modo de relacionarse del historiador con la sociedad  y, probablemente, cambie con ellos la consideración y el estatus de su oficio.

Satan Smiting Job William Blake. Tate Gallery, Londres. Foto: Maria Zozaya.
Satan Smiting Job William Blake. Tate Gallery, Londres. Foto: Maria Zozaya.

¿Cómo ves la situación? así de oscura, o ¿crees que hay salidas y no las vemos por tener cuadriculadas nuestras miras? ¿Consideras que la crisis ha creado un nuevo espacio donde es posible modificar viejas estructuras? ¿Es necesaria la organización de más congresos que planteen este tipo de cuestiones para hacerlas visibles a la sociedad? ¿Consideras útiles los nuevos medios de redes sociales –facebook y twitter– para difundir la Historia entre la sociedad en general? ¿Te ayudan los blogs de difusión científica tipo hypotheses a saber nuevas cuestiones o consideras que estas formas de inteligencia colectiva no pueden sustituir otros medios?

Es probable que cuestiones similares que atañen al futuro de la investigación se planteen en el próximo encuentro de Jóvenes Historiadores de la AHC que tendrá lugar en Zaragoza, que será organizado por Pablo Aguirre Herráinz y Daniel Aquillué (“historiadores del S.XIX en extinción“), que han mostrado una gran apertura de propuestas con ideas a mi juicio muy rompedoras y acertadas para renovar el concepto de congreso académico clásico.

Ya han ido abriendo una brecha en éste último encuentro de los Jóvenes Historiadores, que contó con múltiples mesas excelentemente organizadas que trataron comunicaciones de gran interés y debates equivalentes (tuvieron otras mesas con participantes como Carolina Rodríguez, David Alegre, José Luis Ledesma, Javier Rodrigo y Nerea Aresti). Organizaron más actos interactivos como presentaciones con el público y rutas  por la Barcelona Contemporánea. Contó con el relevante apoyo de las instalaciones de la Universitat Autónoma de Barcelona.

Expreso mis agradecimientos igualmente a las personas que sacaron las fotos que aquí comparto y he he tomado del blog del encuentro.

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Prohibida la entrada a mujeres

Por Maria Zozaya
Los espacios asociativos de la élite fueron instituciones sociales de gran relevancia para la sociedad política europea del siglo XIX. Nacieron como asociaciones masculinas vinculadas a la esfera pública en las cuales predominaron la mentalidad conservadora y las convenciones sociales de la familia  burguesa.
Por ello, la asistencia de la mujer no se contemplaba en sus salas de manera cotidiana, pues se entendía que su lugar estaba en el ámbito privado. Maria Zozaya reconstruye la sombra de esa mujer dentro de las propias salas del casino a través de documentos indirectos y la concepción de la alteridad. Se basa en el estudio de las fuentes del Casino de Madrid, prensa y el contraste bibliográfico con estudios especializados. Consigue recomponer el papel que los socios de estos clubes asignaban a la mujer (y a la familia con ella) en una etapa en que tuvieron vedada su entrada en tales círculos en la Península Ibérica, de 1836 a 1910. Se basa en diversos elementos de la beneficencia, del apoyo a la mujer y la familia desde el Casino, así como a algunos aspectos vinculados al habitus nobiliar donde la participación de la mujer de los socios casinistas era esencial.
Tales cuestiones se analizan en el siguiente estudio: María Zozaya “La Sombra. Mujer y familia en un club privado masculino. El Casino de Madrid, 1836-1920”, Revista Historia Contemporánea n. 49, 2014 (II), ISSN: 1130-2402. Te lo puedes bajar gratuitamente haciendo click en la página de la revista.
Está integrado en el monográfico Familias y mujeres en la sostenibilidad de élites y pobres (S. XVIII-XIX), articulado por el especialista en élites y formas de caridad contemporánea Pedro Carasa Soto para la Revista Historia Contemporánea , como producto del grupo de investigación de excelencia Elites Contemporáneas, GR-110. Puedes ver el índice de contenidos  aquí. RevistaHC 49 Portada e Indice (1).

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Sugerencia de cita: 

María Zozaya: “Prohibida la entrada  a mujeres”, Investigaciones de María Zozaya, https://mariazozaya.wordpress.com/, 20-10-2014.

 

Créditos:

La investigación de María Zozaya se desenvolvió en el proyecto de excelencia Élites Contemporáneas, Referencia GR-110, Universidad de Valladolid dirigido por Pedro Carasa.

El origen de esta investigación de María Zozaya contó con el apoyo del proyecto: “Movimientos sociales, corporativismo y políticas públicas en España en el periodo de entreguerras (1918-1939). Un análisis de los discursos y prácticas culturales de lo social” (CSIC-CCHS, 2012-2014). Ref.: HAR2011-27290.

Créditos Fotográficos: Imagen del Salón Real del Casino de Madrid. Foto: Casino de Madrid, Google Images.

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Más información vinculada: El presente estudio se complementa con el desarrollo posterior del tema en perspectiva comparada con Portugal, referido a las mujeres desde los clubes masculinos en los cuales tenían prohibida su entrada. Un resumen de su ponencia en su blog de Open Edition: Sociabilidad (pinchar aquí).

 

El arte del símbolo

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Por María Zozaya

Hay símbolos que tienen escasa vocación artística, como por ejemplo los empleados de forma convencional para indicar mediante iconos los peligros de alta tensión, las casas de baño o las señales de tráfico, cuyo objetivo es comunicar un mensaje compartido por una amplia comunidad. Hay iconos que pretenden ser estrictamente la representación de una abstracción concreta, como un mapa de un país. Existen motivos alegóricos cuyo único objetivo es el de comunicar, y no se detienen en buscar una ornamentación especial, como podrían ser algunos de los símbolos masónicos del pasado, cuando buscaban expresar mediante una convención (compás, mallete, escuadra…) el significado que mantenían en sus códigos compartidos entre los legos. Pero, en ocasiones, aquellos símbolos sí que pueden ir más allá en el campo estético, dando una intensa cabida al arte. Al ornamentarse más, pueden pasar casi a un estadio decorativo, como el elemento añadido a la transmisión de ese mensaje que puede conseguir apropiarse del símbolo en cuestión. Con el paso de los años, si el sentido original de ese símbolo se pierde por el desconocimiento,puede al final quedar sólo una imagen estética -perdida en el tiempo- y cuyo significado, una vez que es redescubierta para el público en general, queda ya a merced de las interpretaciones. A mi juicio eso sucede con una alegoría societaria referida a continuación.

La Sociedad Harmonia Eborense, club de recreo para la burguesía provinciana portuguesa nacido en 1849, contó con diversos símbolos más o menos artísticos para expresar su contenido. Aquí vamos a resaltar los que ha sacado a la luz recientemente Maria Zozaya a raíz de un estudio de los símbolos de dicha entidad custodiados en el Archivo Distrital de Évora, los cuales fueron creados coincidiendo prácticamente con el cincuentenario de la marcha de la asociación. El primero, data de 1899 y es una representación figurada de los elementos de ocio que primaban en la Sociedade Harmonia Eborense en la época (bicicleta, billar y teatro). El segundo data de 1904 y paradójicamente remite sólo a una idea. Se trata de una bella figura femenina realizada por Marcolino Silva, con un tratamiento muy equilibrado de las formas faciales, con flores en los cabellos y con gran dulzura en el sencillo trazado de línea japonesista, equilibrio y belleza a mi juicio acentuados por el estilo Art Nouveau pujante a principios del siglo. Se trataba en mi opinión de una alegoría, en este caso, de la Harmonía, conseguida mediante la representación artística de la idea motora de la entidad. Es posible que los motivos florales laterales, donde creo reconocer el estilo británico del Arts & Crafts Movement, insistan en la misma idea, al remitir en este caso a sus concepciones del artista de base equilibrado con todo tipo de artes manuales. Como he podido comprobar, siguieron usando esta imagen alegórica al menos hasta 1906, si bien es probable que existiese en más registros efímeros de divulgación informativa que no han perdurado en nuestros días, como carteles, folletos y pasquines equivalentes. Hoy en día sólo queda aquella imagen en un documento del archivo y otras que he localizado después en ese tipo de anuncios efímeros, pero su significado alegórico nadie lo aclara y queda a merced de esta interpretación del investigador basada en indicios como los mencionados.

El presente resumen aborda una de las cuestiones tratadas por Maria Zozaya en el artículo escrito para el Archivo Distrital de Évora, que es una cuarta parte de la conferencia que impartió el 3 de mayo en la Sociedade Harmonia Eborense sobre “Sellos, símbolos y Blasones“. La referencia del artículo (que si utilizas has de citar con los siguientes datos de la fuente) es: Maria Zozaya,  “Os símbolos da Sociedade Harmonia Eborense. Três fases para a definição de uma imagem pública (1849-2014), Boletim Do Arquivo Distrital de Evora, num. 1, 2014, pp. 43-45. Puedes bajarte gratis el artículo pinchando aquí: BoletimArquivoDistritalEvora2014Zozaya

La influencia romana en los balnearios del siglo XIX

Por Maria Zozaya
El mundo romano y del agua cobró un gran protagonismo en las VII Jornadas Nacionales de Ludotecas, jornadas innovadoras que cuentan con un elemento esencial, la pedagogía lúdica centrada en aspectos prácticos, fuese del campo de la Arqueología, el Patrimonio, el Turismo o la Historia.

María Zozaya inicialmente centró su comunicación en “Los espacios de agua romanos  y su influencia en el ocio acuático del siglo XIX”, cuando decidió estudiar ese tema de sociabilidad acuática. Si bien cuando fue desenvolviendo su investigación, así como cuando tuvo que exponerla en el congreso, ya lo había modificado claramente -como se muestra en el vídeo de la conferencia que colgará en breve- hacia el análisis de los balnearios y los casinos balnearios del siglo XIX. Orientó su investigación hacia la influencia simbólica y material de las termas del mundo romano en los balnearios alto burgueses de las costas Ibéricas del siglo XIX. Pretendía comprender qué sucedió en el siglo XIX,  en el salto que tuvo lugar del abandono a la máxima exclosión de estos espacios, y cómo se legitimaron simbólicamente. Es decir, los balnearios comenzaron a propulsarse desde 1817, tras un largo periodo en que se habian pasado en absoluto olvido, en parte debido a las guerras napoleónicas y el terrible estado de la economía estatal. Comenzaron a mejorarse, haciendo grandes inversiones de dinero en ellos, orientándolos hacia el lujo. Terminaron por convertirse en los espacios de sociabilidad más relevantes para la temporada vacacional de la élite en el siglo XIX.

Entre 1870 y 1930 se dio el gran triunfo de la trilogía balnearia, que englobaba el balneario, el casino y el hotel, y perfiló las costas de toda Europa, normalmente imitando el modelo de los Spas de Baden Baden y de Niza. En esa proliferación y multiplicación tomaron a juicio de Zozaya diversos elementos que legitimaban su raigambre en el mundo romano, por lo que analizó cuáles aspectos se tomaron del modelo romano en el plano material, y con cuáles se intentó enlazar en el plano simbólico con ese mundo que se había perdido hacía dos centurias.

ZozayaMariaConferenciaGeaDeAlbarracinVIII Jornadas Nacionales de Ludotecas. Intervención de María Zozaya. Foto: José Moltó

Del 19 al 21 de Julio 2003 se celebraron en Gea de Albarracín (Huesca) las VII Jornadas Nacionales de Ludotecas, coordinadas por Pedro Lavado y Eustaquio Castellano. En esta ocasión estuvieron dedicadas al mundo romano y al agua. Sus actas han salido publicadas en 2004.

“Sociabilitat i maçoneria” en la Fundació Ferrer i Guàrdia

Por Maria Zozaya
Si vieras un símbolo de una logia masónica de la Península Ibérica… lo podrías diferenciar de uno de las Islas Azores? Este fue el modo de plantear la universalidad del código masónico por María Zozaya, y para traspolarlos a la pregunta de si pueden ser reconocidos cuando se empleaban para marcar los nuevos espacios asociativos que fueron creados desde 1830.
Así lo planteó cuando puso un delantal masónico de las Azores en el seminario sobre “Masonería en los círculos de sociabilidad en el siglo XIX” (Fundació Francesc Ferrer i Guàrdia, Barcelona) que fue abierto por su presidente Joan-Francesc Pont.
 Zozaya explicó algunas de las bases de la sociabilidad masónica y habló sobre las relaciones intelectuales e ideológicas con las logias que llevaron a constituir muchos de los ateneos, círculos y casinos durante la implantación del liberalismo en el siglo XIX. Señalará los vínculos con el espíritu de fraternidad que motivó la creación de muchos de estos espacios, especialmente por tratarse en una época en que se estableció lentamente el liberalismo, cuando las diferencias políticas separaban a muchos de los grupos que iban a pasar a unirse en estos espacios.
También trató de la simbología masónica, que en ocasiones fue empleada para ornamentar algunas de las paredes de estas nuevas asociaciones, o le sirvieron para  identificarse en sus sellos o firmas institucionales.

Estos y otros temas, como los motivos por los que fue prohibida en las épocas de predominio del poder conservador, y las imágenes que a ella fueron asociadas para censurarla, fueron tratados en la charla, tras el cual hubo un interesante debate abierto por su presidente Francesc Pont: qué hay después de los estudios?, cual es la fase actual de la masonería en ellos?. Zozaya ha tratado estas materias y otras relacionados con ellas en la radio, en congresos y en algunos de sus escritos (como puede verse en esta página en los apartados “Publicaciones”, “Congresos ” y “Sobre mí” ).

Si quieres bajarte parte el origen de esta charla, aquí está la publicación en PDF en DSpace: http://hdl.handle.net/10174/8891

Más información en : FerrerGuardia2012-06-11_Maconeria-segle-XIX. Barcelona, 11 de junio 2012.

MARÍA ZOZAYA ha seguido tratando el tema de la masonería especialmente en el año 2015, y pronto colgará más trabajos al respecto.

“Aulas con memoria”. Sandalio Pereda

Por Maria Zozaya

En el salón de actos del CCHS del CSIC tuvo lugar la presentación de dos resultados del equipo CEIMES en el cual se integran Santiago Aragón, Mario Pedrazuela y María Zozaya, entre otros. Por un lado, se proyectó el documental “Un paseo por las aulas con memoria” y la web www.ceimes.esPor otro lado, se presentó el libro Aulas con memoria. Ciencia, educación y patrimonio en los institutos históricos madrileños (1837-1936). En él han intervenido la mayoría de los integrantes del equipo CEIMES.

Aulas con memoria

El capítulo que realizado por María Zozaya se centra en el estudio biográfico del catedrático de ciencias Sandalio de Pereda, del Instituto San Isidro de Madrid, de enseñanza secundaria. Analiza la influencia de la vida privada en el área pública, y como la vocación docente y el ahínco personal de Pereda consiguieron dinamizar la colección de ciencias de aquel Instituto.

Se integra en el marco del seguimiento realizado por Zozaya de otras trayectorias personales de profesores de enseñanza secundaria entre 1836 y 1936, parte de cuyos resultados ya se encuentran en la página del equipo. Titula su capítulo “Estudiando al profesor. El caso de Sandalio de Pereda en el Instituto San Isidro de Madrid”.  En él analiza detenidamente los influjos que tuvo la trayectoria personal dentro del ámbito profesional de aquel docente entre 1822 y 1886.

Programa razonado de un curso de Historia Natural, una de las obras de Sandalio de Pereda que es comentada en el artículo. Fuente de la imagen: Iberlibro.com

Para realizar esta obra, entre otras fuentes, Zozaya se centra en documentos del Archivo Histórico de Protocolos, sacando a la luz el testamento de este profesor.

Junto con los documentos del Archivo del Instituto de San Isidro, el AHP y el AGA, revela un intenso entramado de redes sociales con otros profesores y sus familias (cuestión que tengo avanzada en otros trabajos en curso). Ésta relación público privado  se manifestaba a través de una entrega absoluta a la docencia a través del Instituto para el que trabajaba, y se mostró en las donaciones y herencias que hizo tanto al centro como a su personal docente y de servicio. María Zozaya concluye cómo la influencia de la implicación y del apoyo  privado de profesores como Sandalio motivaron que el mundo de la educación secundaria pública pudiera evolucionar en los momentos inestables de su creación y desarrollo en el siglo XIX.

La referencia del artículo es: 

María Zozaya “Estudiando al profesor. El caso de Sandalio de Pereda en el Instituto San Isidro de Madrid (1822- 1886)”, en: L. López-Ocón, S. Aragón, M. Pedrazuela (eds), Aulas con memoria. Ciencia, educación y patrimonio en los institutos históricos madrileños (1837-1936). Madrid: Doce Calles, 2012; pp. 189-207. ISBN: 978-84-9744-131-5.

Puedes bajarte el resumen y las cuatro primeras páginas gratis y sin registrarte pinchando aquí: en Dspace.

Muchas gracias por tu atención

La presentación tuvo lugar en el salón de actos del CCHS del CSIC el 7 de junio de 2012.